lunes, 13 de enero de 2014

Carta sensata de un enamorado a una joven



A esta edad no se si llamarle amor sea lo mas indicado, pero es lo que mas se le acerca a lo que yo siento por tu persona. Ese majestuoso sentimiento efímero que hace contemplar los días nublados o soleados y que alimenta mi imaginación con supuestos atardeceres juntos, películas acurrucados frente al sillón y risas mágicas que llenan mis oídos de música, dulce música que fluye como un rió siguiendo un cause natural hasta lo profundo de mis latidos.

Quiero decirte que eres una niña especial para mí, eres la elegida por mi corazón para que te desee y te busque ignorando el tiempo y mis defectos. Suena raro que un joven como yo con sus mañas y su personalidad extrovertida escriba en esta carta estas palabras tan frágiles pero, así como el mundo nos sorprende diariamente también lo hace nuestro celebro pequeña chica de tez blanca e inocente presencia.

Esa forma de ser tuya que ablanda mi alma y me lleva a hacer los gestos mas idiotas en la faz de la tierra, esa cintura ligeramente pronunciada que endosa mis brazos como una pieza al rompecabezas y tus manos… que transmiten en mi una especie de calida inseguridad que desea habitualmente mi cuerpo, me hacen recortadarte de vez en cuando.

Y así la lista sigue, podría llenar cuadernos completos describiendo tu figura y salpicando la mente del que leerá este escrito con tu silueta pero, no lo haré (...) talvez por egoísmo o quizás solo por el simple hecho que quiero dejarme algún recuerdo secreto el cual visitare a escondidas y con sigilo contemplare hasta que otra tome tu lugar.

                          

                                                        Cariños faltan como para mandarte, Cristobal